La escalinata de Jacob en Aguaviva

Diócesis de Teruel y Albarracín
27 de agosto de 2026

El pasado 10 de agosto, fiesta de San Lorenzo, santo titular de la iglesia parroquial de Aguaviva, nuestro Administrador Diocesano, mosén Alfonso Belenguer bendijo e inauguró la pintura mural de la capilla del “Santísimo Misterio de Aguaviva”. En esta obra pictórica del pintor aguavivano David Minguillón, está representado el sueño que tuvo Jacob en la roca de Betel, en la Casa de Dios: “Una escalera, plantada en tierra, llegaba al cielo. Los ángeles de Dios subían y bajaban por ella. El Señor estaba sobre ella…

 

En la roca representada en esta majestuosa pintura de 4 metros por 9 de alto  figura una custodia eucarística, significando que ese sueño de Jacob se realizó plenamente en Jesús de Nazaret. Él, presente en la Eucaristía se manifestó ante sus primeros discípulos como el nuevo Jacob: “Veréis el cielo abierto y los ángeles de Dios subiendo y bajando por el Hijo del Hombre”. La Eucaristía es la nueva “escalera de Jacob”

Con esta pintura se quiere conmemorar el milagro eucarístico de 1475 de Aguaviva, en el que tras el incendio que asoló la iglesia se encontraron ensangrentadas e intactas las formas eucarísticas del sagrario.  Desde entonces la comunidad cristiana de Aguaviva hasta su robo en 1889, junto a los pueblos vecinos, adoraba a Jesucristo en esas formas, tal como indica la imagen humana, junto a la custodia, que no solo representa a Jacob, sino a todo el pueblo, admirado ante quien abrió una escalinata de comunicación entre el cielo y la tierra, entre la eternidad y la historia… A pesar del robo sacrílego se sigue celebrando este acontecimiento.

A este nuevo mural, el aguavivano Ángel Bascones ha acondicionado el sagrario de forja que él había realizado hace unos años, copia del antiguo del siglo XIX.

La asociación del Caliu, que organiza cada año las alfombras de serrín tintado de  vivos colores, por las calles de Aguaviva, para la procesión eucarística de cada 28 de agosto, nos regaló música y danza, en torno al poema “La flor” de Silvia Cruz, interpretado por Naomi Kamura, ambas originarias de Aguaviva. Esta representación muestra, en el gesto de entregar una flor, con su belleza y su vulnerabilidad, al sufrimiento de la humanidad a la que no se le hace justicia ni se le da voz, pero que da su mejor fruto de amor, el regalo de la vida… Son imágenes que Jesús hace suyas en el Santísimo Misterio de la Eucaristía.

Con motivo de este año conmemorativo, de los 550 años del Milagro de Aguaviva, tuvo lugar también allí, el pasado 18 de agosto, el encuentro anual de los sacerdotes del Maestrazgo turolense y castellonense, con la presencia de cerca de 20 sacerdotes que admiraron la pintura mural de la capilla y la exposición de su cripta, concelebrando la Eucaristía juntos.

Parroquia de Aguaviva

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