La Diócesis de Teruel y Albarracín ha vivido intensamente los días santos, culminando en la celebración gozosa de la Pascua de Resurrección, centro de la fe cristiana. Durante toda la Semana Santa, fieles y cofradías han participado con devoción en los distintos actos litúrgicos y procesionales que han marcado estos días de recogimiento, tradición y esperanza.
Entre los momentos más destacados, brillaron con especial intensidad las procesiones generales del Jueves y Viernes Santo, que recorrieron las calles de Teruel en un ambiente de profundo respeto y solemnidad. Cofradías, tambores y bombos acompañaron las imágenes de la Pasión, creando estampas de gran belleza y espiritualidad que congregaron a numerosos fieles y visitantes.
La noche del 4 de abril, Sábado Santo, a las 23:00 horas, se celebró la solemne Vigilia Pascual, presidida por Mons. Juan Oliver, Obispo Franciscano. Esta celebración, considerada la más importante del calendario litúrgico, invitó a los asistentes a pasar de la oscuridad a la luz, simbolizando el triunfo de Cristo sobre la muerte.
Finalmente, el 5 de abril, Domingo de Pascua de Resurrección, la ciudad se llenó de alegría para conmemorar la Resurrección del Señor. Los actos comenzaron a las 10:30 horas con una procesión desde la iglesia de San Martín hasta la Catedral. A las 11:00 horas tuvo lugar la Misa Pascual y, a continuación, se celebró la tradicional procesión del Encuentro en la Plaza del Torico, uno de los momentos más emotivos y significativos de la jornada.
Con estas celebraciones, la Diócesis ha querido transmitir el mensaje de esperanza que brota de la Resurrección de Cristo, invitando a todos los fieles a renovar su fe y a vivir con alegría el tiempo pascual.

