Blanco que te quiero blanco

Atento lector, creo que tanto usted como yo tardaremos en olvidar las imágenes de una Zaragoza cubierta de nieve, blanca y refulgente. Otra cosa serán ya los motivos: quizás ese persistente dolor lumbar a causa de alguna infortunada caída, o un retraso en el trabajo por el cierre temporal de los colegios, o ese vehículo … Sigue leyendo Blanco que te quiero blanco